viernes, 8 de abril de 2011

Historias no tan contadas de la educación argentina (IV)


Vergara defendió sus ideas con su prédica y trabajo constante, entre otros lugares en una escuela de la pcia de Buenos Aires. A continuación esa historia....

Escuela Normal Mixta de Mercedes

Se fundó el 23 de Marzo de 1887, pero todo lo relativo a la organización de la escuela llevó casi dos meses y por tal motivo y bajo la dirección de Carlos Vergara, las clases dieron comienzo el 16 de Mayo.
El viernes 22 de Julio un aviso publicado por la Dirección de la Escuela en el diario local “ El Oeste de la Provincia” causó un gran impacto en la población debido a su originalidad:

“ Se previene al público que en los días hábiles, la entrada es libre para toda persona que desee observar los trabajos del establecimiento” (1)

Sin duda, una escuela de “puertas abiertas”, claramente especificado a poco de comenzar las clases en el mencionado establecimiento.
Pero a pesar del aviso publicado, el año 1887 y 1888, transcurrieron sin mayores modificaciones pedagógicas en la Escuela. Recién a comienzos del ciclo lectivo 1889 comienzan a notarse algunos cambios y los mismos se reflejan en una carta que Vergara le envía a los padres de los alumnos, vinculada al régimen disciplinario:

“Señor:

Con el objeto de que usted pueda cooperar con mayor eficacia al buen éxito de su hijo en esta escuela, ponemos en su conocimiento los siguientes preceptos del régimen disciplinario establecido:

1) No se impondrá castigo alguno, ni penitencia.
2) El medio de corregir a los alumnos será siempre la convicción con palabra amistosa.
3) El Director y los Profesores reconocen que no tienen derecho de tocar la dignidad del alumno, ni siquiera con una mirada.

La experiencia ha hecho ver en todas partes que el unico medio eficaz para mejorar a la juventud es despertarle las nobles tendencias, con bondad y nunca con poderes violentos.
Así, esperamos que usted se sirva comunicar a su hijo el contenido de los referidos preceptos, para que él se sienta dispuesto a corresponder con su conducta al espiritu del establecimiento.”(2)

También y con relación al mismo tema le envía una nota a los maestros de la Escuela, entre cuyos puntos fundamentales se menciona lo siguiente:

“ los profesores del establecimiento deben tratar a los alumnos que han cometido alguna falta... como que han cometido un error, no una acción con el deseo de hacer el mal”(3)

Todas estas cuestiones fueron sumando cierta desconfianza en la población de Mercedes. Una población que se encontraba muy influenciada por el periódico local denominado “El Oeste de la Provincia”.
El mismo comenzó una feroz crítica a la Escuela, principalmente dirigida hacia su sistema
pedagógico y disciplinario, llegando, a veces inclusive, a la persona del propio Vergara.
A través de la Revista “La Educación” de la cual Vergara era uno de los fundadores comenzó la respuesta y fue acrecentándose la discusión. Los primeros atacando lo actuado en la Escuela y los segundos defendiendo ese accionar.
Vergara, en un momento llevó, la crítica del diario de Mercedes a sus alumnos, para que estos opinaran si estaban a favor o en contra de lo que allí se manifestaba. Algo totalmente inusual para la época y algo que el diario “El Oeste” se encargó de publicitar en sus páginas como otro “error” de la conducción escolar.
Finalmente, a mediados de 1890, Vergara, junto a otros compañeros, es destituido de la Escuela. Meses mas tarde es enviado José Zabiaur, por las autoridades nacionales pertinentes para revisar las actuaciones que habían determinado la mencionada destitución. A continuación se reproduce un artículo publicado por el mismo en la Revista “La Educación”

“Quedaba, pues, privada esa escuela de siete de sus mejores elementos, los mejores, mas bien dicho y era difícil, dado el limitado número de profesores y maestros diplomados argentinos que posee aún el país, encontrarles reemplazantes. Mas que difícil era imposible, porque a la sana razón aducida, se agrega esta otra, que tuve siempre por gravísima como se lo he manifestado en diversas ocasiones al señor Inspector General y es que la exoneración de ese grupo selecto de profesores era una especie de golpe de muerte para la escuela que ellos habían fundado y en la que habían iniciado reformas importantísimas, por cuanto ninguno de los que recibieron diplomas en las Escuelas en que ellos se formaron, osarían aceptar puestos que habían sido ocupados por aquellos.”(4)

La presión ejercida por el diario local, que inclusive había alcanzado, que sus comentarios también fueran difundidos por el diario “La Nación”, mas las continuas peticiones realizadas formalmente a las autoridades nacionales educativas por un sector de la población de Mercedes, sumado al enfrentamiento de Vergara con el discurso oficial de la época, lograron aquello que se habían propuesto.
Independientemente de esta situación, los sectores proclives a una reforma educativa y que buscaban una alternativa pedagógica a la impuesta por el sector dominante, siguieron defendiendo lo realizado en la Escuela mercedina bajo la dirección de Vergara, A continuación se reproduce un artículo publicado en la revista “La Educación” , que afirmaba, entre otras cosas:

“La Escuela Normal de Mercedes había empezado a distinguirse, por su organización, sus métodos de enseñanza y sus procedimientos disciplinarios, entre los establecimientos educacionales de la República. La reforma que allí se implementaba lentamente, pero con firmeza, tendiendo a fundar a la Escuela su molde nuevo, no era el ensayo temerario, de ideas no bien maduradas por maestros noveles; era la aplicación en el campo de la experiencia diaria, de profundas convicciones sobre el fin de la educación y los medios de alcanzarlo, adquiridas en el estudio y la observación” (8)

(1) PUGGROS, Adriana. Socieda Civil y Estado en los orígenes del sistema educativo argentino. Buenos Aires. Ed. Galerna. Año 1991. Pag. 231
(2) PUIGGROS, Adriana. Idem Pag.234.
(3) PUIGGROS, Adriana. Idem e Ibidem
(4) En revista “La Educación”, año V, números 108/9, 15 de septiembre y 1 de octubre de 1890. Pag. 1796/97

miércoles, 6 de abril de 2011

Historias no tan contadas de la educación argentina (III)



El pensamiento educativo de Carlos "el loco" Vergara


A continuación, algunos comentarios personales sobre uno de los grandes olvidados de la educación argentina...

El pensamiento educativo de Vergara tuvo su desarrollo contra el dogmatismo, el metodismo y la burocratización de la enseñanza y en esos límites se debe analizar su teoría del sujeto de la educación que, sin duda, estuvo cargada de elementos krausistas, cristianos y positivistas, acompañados de un evolucionismo no racista y de un natualismo que se podría definir como "optimista".
Politicamente Vergara es antioligárquico y en reiteradas oportunidades esta posición lo acercó al Radicalismo. Se vivían momentos de antinomia. Era la causa contra el régimen, entendiendo por esto al radicalismo contra el poder conservador instituido en el gobierno. Pero, a pesar de esta situación e inclusive acercar muchas de sus ideas sobre educación para la plataforma electoral de Hipólito Yrigoyen en 1916 (que finalmente no fueron consideradas) siempre se mantuvo equidistante de los partidos políticos.
Sus doctrinas pedagógicas estan fuertemente basadas en dos ejes: la influencia de la herencia y la influencia del ambiente, que son dos factores decisivos en la educación del hombre y en el desarrollo de la humanidad. La explicación de Vergara sobre el origen de sus ideas democráticas, es una confirmación de la importancia que dió a la herencia, entendida como el aprendizaje de las ideas de los mayores, de su legado cultural. Con relación a la segunda influencia, para Vergara, los locos, los enfermos, los monstruos y los degenerados surgen porque formas preconcebidas son impuestas mediante una educación autoritaria que no respeta la herencia ni el ambiente. La Etapa armónica sería el producto de la evolución de la humanidad hacia la felicidad y la paz universal y la función de la educación ayudar a deslizarla por ese camino natural. Las desviaciones podrían ser canalizadas, la humanidad regenerada, si la influencia del ambiente fuera positiva. Para Vergara hay quienes equivocadamente creen que matando al delincuente se acaba el peligro social contesta que

"si se abrieran las cárceles, todas las ciudades tomarían medidas que agitaría los espiritus a favor de la moral y los males que pudieran producir los criminales puestos en libertad disminuirían. Casi todos los que están en las cárceles son analfabetos, irresponsables, víctimas de los malos ejemplos de los de arriba. En tanto los altos funcionarios que corrompen al país permanecen inmunes. Sin esos grandes criminales los hoy presos estarían en libertad. Los verdaderos criminales son los políticos corrompidos, los que entregan la enseñanza del pueblo a manos ineptas y los gobernantes que matan las libertades públicas. Ellos deberían estar en las cárceles y los que hoy allí viven pueden ser puestos en libertad sin ningún peligro y con algunas ventajas, pues sacudirían la conciencia de la sociedad, haciendole ver donde estan los verdaderos criminales"(1)

Deduce entonces Vergara que las escuelas argentinas es donde el niño aprende a doblegarse y a subordinarse y que en las mismas se fabrican criminales.
En el sistema de Vergara hay una tensión permanente entre el ambiente y la herencia, que trató de presentar como complementación. Rechazaba el determinismo maligno como base de la criminalidad pero le oponía otro determinsmo, optimista, por el cual el hombre posee en su cerebro condiciones para comprender el bien y la verdad y solo se trata de estimularlas en un sentido positivo.
El sistema que se describe tiene como otro eje fundamental a la solidaridad que resulta un apoyo invalorable para construir una teoría sobre las masas populares, antagónica con la presente en los dirigentes conservadores. Para Vergara la moralidad es la base de toda reforma social que se expresa como crítica a Juarez Celman y a los gobiernos de la República Conservadora.
El sujeto de la educación es para Vergara toda la humanidad sin distinción de clase, raza, sexo, nacionalidades u otra característica diferencial, incluyendo incluso las del nivel intelectual y de moralidad para distinguir entre educables y no educables. El país necesitaba hombres públicos sanos y preparados. Se oponía Vergara a las características del hombre público de la Argentina de la época, reclutado en la Facultad de Derecho, en los Salones del club del Progreso, del Jockey Club, la Sociedad Rural o la Unión Industrial.
La oligarquía en el poder pretendía un sujeto educativo controlado y aggiornado a su conveniencia. Por lo tanto los inmigrantes eran vistos como una real amenaza a ese orden pretendido ya que podían agregar culturas políticas diferentes que afectarían las relaciones con el Estado. Vergara era la voz de los docentes que se resistían, dentro del sistema educativo, a tal estrategia y reclamaban un lugar, como educadores, en la democratización de las prácticas escolares. Pretendía que las nuevas generaciones fueran educadas como productoras y no como depositarias de una cultura inerte. Los establecimientos secundarios debían ser centro de producción que llegaran a costerse con lo que produjeran. Además eso ayudaría a que las escuelas fueran menos costosas y mas fáciles su propagación.
La educación para ser democratica necesitaba que tanto los maestros, los profesores, los padres (en el aula o en la sociedad) bajaran del pedestal y se manifestaran a favor de una verdadera libertad. Esa libertad no significaba el renunciamiento del Estado de su rol docente, sino de su papel monopólico en la dirección de la educación. La gran necesidad del gobierno escolar es la descentralización y la autonomía en favor del pueblo. El Estado debía conservar la función de inspección, pero no la de dirección de la educación. El director debía ser el pueblo, que administraría el presupuesto oficial para la educación y además debía tener un protagonismo importante en la organización de las fuerzas sociales a favor de "hacer"el bien.
El modelo de intervención de la sociedad civil que propicia Vergara se basa en las sociedad populares, las familias y la colectividad para de esa manera lograr una síntesis entre la función educadora del estado y la de la sociedad civil, cuya responsabilidad no deberá perderse sino acrecentarse.
Con relación al sostenimiento del culto católico por parte del Estado, Vergara sostiene que es muy perjudicial tanto para la cultura, la educación y la propia religión ya que cuando el Estado protege a una iglesia determinada, provoca el fanatismo y la indiferencia religiosa. Además sostener a la iglesia católica con el dinero de todos (incluidos los de otras iglesias, según Vergara, fomenta el odio y las ideas anarquistas.
Todas estaas ideas Vergara las defendió con su prédica y trabajo constante, en fuertes debates, en la publiación de numerosos artículos en revistas especializadas como “La Educación” y pudo implementarlas desde dos lugares: la Escuela Normal Mixta de Mercedes, a fines del siglo XIX y la Inspección del Distrito X de la Capital Federal, a principios del siglo XX.

(1) PUIGGROS, Adriana. Sujetos, disciplina y currículum en los orígenes del sistema educativo argentino. Buenos Aires. Ed. Galerna. Año 1990. Pag 193 y Pag. 194.

Continuará...

viernes, 1 de abril de 2011

Historias no tan contadas de la educación argentina (II)


Experiencias alternativas

Las experiencias que en alguno de sus términos alteran el modelo educativo dominante, ya sea a través de educadores, educandos, ideología pedagógica, objetivos, etc. se denominan Alternativas.
Esta categoría debe ser definida en el marco de las luchas por la hegemonía y deben ser analizadas en el marco de sus condiciones de producción, circulación y uso y en la plenitud de su historicidad.
Las Alternativas son síntomas que denuncias procesos que parten del antagonismo y determinan rupturas con la pedagogía tradicional, dominante, reproductiva, conservadora.
Durante el período 1885-1916 hay una lucha que se articuló entorno a las estrategias pedagógicas que se producían con los proyectos de construcción de la hegemonía. El diseño del sistema educativo era asumido por los sectores en disidencia como una de las mediciones mas importantes para construir el pais al que aspiraban pero, también, como un tema de interés particular que requería soluciones adecuadas.
Las tendencias pedagógicas que se perfilan durante este período son las siguientes:

1) Los católicos: Constituyen una corriente con tradiciones importantes. Pueden señalarse dos tendencias internas:

a) Conservadores, que se oponían a la hegemonía docente del Estado. La educación de los sujetos populares era la evangelización. Son contrarios a la cultura indigena. Una cultura que no consideran ni aceptan como tal.

b) Los normalizadores, adversos a la hegemonía del Estado en la educación pero propulsores de la eduacion libre y la enseñanaza religiosa en las escuelas públicas. Adhieren al modelo sarmientino entre la escuela y la sociedad civil.

2) Los normalizadores laicos: Están divididos en varias fracciones que respondían a formas diferentes de inserción en el aparato educativo, a historias regionales y personales distintas, a posiciones políticas, y a particulares articulaciones de las influencias ideológicas europeas.

3) Los democrático-radicalizados: Nunca se organizaron como un grupo formal. Algunos de ellos trataron de relacionar su discurso con el socialista o el radical. Los menos intentaron conciliar posiciones con los anarquistas. Aceptaron el sistema de educación pública y fueron liderados por figuras relevantes del aparato educativo de la época como Carlos Vergara, José Zubiaur, Raúl B. Díaz, José Berruti y otros. Consideraban a la educación moral como un medio clave para lograr una revolución pacífica, junto a la lucha contra la corrupción y la burocracia. Mantuvieron relaciones variadas y flexibles sobre el estado y la sociedad civil. Consideraron que la escuela pública debía integrar a los inmigrantes respetándolos y rechazaron la imposición ideológica y cultural indiscriminada a esos sectores. Discutían al sistema escolar pero se encontraban incorporados al mismo.

4) Los socialistas: Adherían al sistema democrático-liberal y eran fervientes defensores del paradigma pedagógico sarmientino. Aceptaron el modelo de instrucción pública pero lucharon por la democratización del mismo. En ese aspecto se vincularon con los democrático-radicalizados, aunque los separaba su concepción antiespiritualista, su carga positivista y su antinacionalismo.. Los socialistas acompañaban un modelo educativo clásico pero con agregados propios y positivistas, distantes del conservadurismo oligrárquico. Gran parte de su poder estuvo en las sociedades de educación vinculadas al mutualismo, a las nacientes organizaciones obreras. Lucharon por la democratización de la instrucción pública y de las estrategias pedagógicas.
5) Los Anarquistas o Libertarios: Promovieron la creación de escuelas vinculadas con las organizaciones mutuales, obreras o los grupos anarquistas. Rechazaron el sistema educativo estatal y trataron de organizar un sítema paralelo autofinanciado, con muchas dificultades. Fueron objeto de aplicación de la Ley de Residencia (1902) y de la Seguridad Social (1910). Manifestaban la intención de promover en las escuelas un sujeto pedagógico diferente al oficial. Desvalorizaron al sujeto social popular argentino tal vez por estar muy influenciados por el anarquismo europeo. Fueron mayoritariamente NO SIPCE y estuvieron profundamente arraigados en la sociedad civil. Los educandos también fueron NO SIPCE, especialmente niños de la clase obrera, mujeres y adultos.
Sus principales características fueron:

 Laicisismo a ultranza, excluyéndose del proceso educativo nociones de causalidad fundadas en el orden teológico o cualquier término metafísico.
 Sujeción objetivista a contenidos científicos, la ciencia es considerada la gran rectora de la vida, el razonamiento precede al conocimiento sensorial.
 Apertura de la escuela al medio ambiente.
 Respeto por los estadios del desarrollo infantil.
 Coeducación social y sexual.
 Oposición a la educación controlada por el Estado y la Iglesia.
 Autogestión: Las comunidades, los padres y los profesores se hacen cargo de la gestión administrativa y técnica de los establecimientos.
 Oposición a cualquier símbolo o representación que signifiquen Patria, nación o poderes constituidos, que anulan el caracter de la confraternidad universal.

Continuará...

miércoles, 30 de marzo de 2011

Historias no tan contadas de la educación argentina (I)


A partir de la fecha una serie de artículos, de mi autoría, sobre una parte de la historia de la educación de nuestro país. Con enfoques o "miradas" que toman distancia de aquello que comunmente se denomina historia "oficial". Con la intención de focalizar en aquellos sujetos sociales que buscaron una educación diferente a la hegemónica. Una educación alternativa, entre fin del siglo XIX y comienzos del siglo XX...

El Modelo SIPCE

El sistema escolar moderno surgió, en la Argentina, a fines del siglo XIX y fue uno de los pilares de la construccion del Estado-nación organizado con la lógica de la burguesía agropecuaria residente en Buenos Aires.
Sarmiento creyó posible que la implantación pedagogica provocara nuevos sujetos sociales. Maestros y alumnos unidos por la construcción podrían ser sujetos que llevarían adelante la transformación de las costumbres y el estilo de vida argentinos. Aunque, por cierto, esto debía ser manejado cuidadosamente por los educadores. Alberdi consideraba a la educación como un factor concurrente y menos eficaz. Ambos querían eliminar la irregularidad, la subversión y el anarquismo de la sociedad. Rechazaban a los que se oponían al orden oligarquico-liberal. La educación debía contribuir al tejido de una trama ordenada de la sociedad. Los aportes culturales de la familia popular, de la clase social, del grupo etnico y cultural que no coincidieran con estos esquemas, deberían eliminarse. Las masas eran definidas por Sarmiento como "hordas indisciplinadas" totalmente incapaces de evolucionar. La oligarquía porteña los enfrentaba con las armas y con la dialéctica de las palabras. La educación popular no estaba dirigida a los sujetos sociales y políticos populares y mucho menos los consideraba posibles educadores. La escuela era la continuación de la guerra por otros medios. Para quienes llevaron adelante este modelo los índigenas no formaban parte del pueblo, solo habia sido un error de España que no decidió arrollarlos como si lo hicieron los ingleses en America del Norte. El indio, estaba fuera de toda cuestión, clasificado entre los sectores marginales de la sociedad. El tema de su educación era considerado en la discución sobre la educación del adulto. La clase dirigente argentina despreciaba, además, a los inmigrantes europeos que habían llegado al pais. No eran los que estaban esperando tan ansiosamente. Las prácticas racistas y discriminatorias iban dirigidas hacia los indios, los pobladores del interior y los inmigrantes. Finalmente cabe mencionar que este sistema educativo se forjó sobre la sangre derramada y el exterminio del indio, el gaucho y el caudillo.
En este período la Iglesia no había llegado a extender una red educacional propia y se limitó a reproducir las instituciones educativas coloniales, rechazando, en principio, la modernizacion. La Iglesia no jugó en este período un papel importante en la formación de dirigentes. Los católicos nunca lograron posiciones hegemónicas y requirió de alianzas con otras fuerzas para tener una relativa presencia política. El modelo educativo dominante de Argentina a partir de 1880 es el modelo que se llama Sistema de Instrucción Pública Centralizado Estatal, que tenía las siguientes características:

 Hegemonía del Estado
 Subsidiaridad privada
 Laicisimo o catolicismo subordinados al la lógica del Estado
 Verticalizado
 Centralizado
 Burocratizado.
 No participativo.
 Discriminador de los sectores populares.

Continuará...

viernes, 25 de marzo de 2011

Un examen sobre los cambios


En los últimos cinco años la matrícula creció al doble, lo que aumentó los niveles de repitencia. Para reducirlos, se abrió un tercer turno de exámenes. De 24 mil alumnos que estaban en condiciones de presentarse, lo hicieron 14 mil, de los cuales 11 mil aprobaron.


La modificación del sistema de cursada en el secundario bonaerense permitió, al agregar un turno de exámenes, que de 24.410 estudiantes que había en condiciones de presentarse, 14.400 solicitaran esa posibilidad y más del 80 por ciento de los que se presentaron aprobara el examen. Casi 12 mil alumnos que hubieran repetido por falta de turnos. Los datos fueron ofrecidos a la prensa por Mario Oporto, director general de Educación de Buenos Aires, durante una revisión de los resultados de las modificaciones, a una semana y media de iniciadas las clases.

“Como la matrícula creció el doble en los últimos cinco años respecto de los cinco anteriores, y creció la retención escolar, aumentó la repitencia”, explicó Daniel Belinche, subsecretario de Educación bonaerense. “En ese sentido se agrega el tercer recuperatorio”, agregó.

La nueva opción de examen es aplicable a quien debe tres materias y se haya presentado tanto en diciembre como en marzo a rendir. De no aprobar en esas instancias, el estudiante y su familia tienen la opción de pedir un nuevo llamado para rendir en marzo. La primera experiencia se acaba de realizar, y de 24.410 estudiantes que había en condiciones de presentarse, 14.694 (60,19 por ciento) solicitaron la tercera prueba y 11.872 (80,79) la aprobaron, lo que en años anteriores les hubiera resultado imposible.

Para mejorar el funcionamiento interno de las instituciones, y el consecuente seguimiento de los estudiantes, se modificarán las plantas orgánicas de las escuelas. “Se tiende a la dedicación exclusiva de los directores y a contar con un vicedirector por turno”, señaló Oporto. Para eso, “todos los equipos directivos se llaman a concurso” y en ese sentido “ya se nombraron alrededor de 500 directores”.

Respecto de los docentes, se capacitaron 60 mil en 2010 y destacaron que allí está el nudo de una efectiva implementación de la nueva secundaria. “Los programas están actualizados a no más de un año. Pero un gran programa dado por un docente no formado es un mal programa”, reflexionó el funcionario. Para mejorar este cuadro se implementan capacitaciones gratuitas con los puntajes más altos, lo que enfrenta al modelo de formaciones pagas, reducidas a quien puede costearlas.

Para asistir a quienes presentan mayores dificultades en el aprendizaje se implementó el Plan de Mejoras. Al respecto, Claudia Bracchi, directora bonaerense de Educación Secundaria, destacó que “tanto las clases de apoyo dentro de la escuela como las tutorías previas a las mesas de exámenes tienen mucho impacto”. Hasta ahora esto se implementó en 1237 escuelas y “en 2011 se llegará al cien por ciento de implementación”.

El nuevo régimen, a diferencia del anterior, obliga a la escuela a retener al repitente. “En algunos casos conviene que el chico cambie, pero la escuela debe hacerse cargo de que el estudiante repitió allí”, remarcó el director de Educación.

Otros cambios son la modificación del número de inasistencias permitidas, que pasó de 28 a 20. Y los días de extensión de faltas, es decir, la prórroga para situaciones extraordinarias, es ahora de ocho días en vez de siete. Lo más sustantivo en este aspecto es que el alumno que queda libre ya no tiene prohibido asistir a las clases. Para que lo hagan, “deben entender que les conviene hacerlo”, sostuvo Bra-cchi. “Ahí se dará un fuerte trabajo cultural que se abordará con los tutores y con los gabinetes pedagógicos”, área a la que se le da un rol central en este nuevo esquema.

En relación a 2010, “la matrícula creció en 50.000 alumnos”, dijo Oporto, y adjudicó “en un 2 o 3 por ciento la llegada de alumnos nuevos por la Asignación Universal por Hijo, que actuó en el fondo de la pirámide social, llegó al núcleo de población con mayores necesidades y, en términos educativos, actuó más como una forma de retención de los alumnos en la escuela que de incorporación de matrícula”.

“El concepto de obligatoriedad corre más para el Estado que para las familias, aunque se necesita de éstas”, señaló Oporto como política para el nivel secundario. En ese plan dijo, por ejemplo, que se ejecuta la eliminación de las horas libres, por lo que los docentes deben a principio de año planificar actividades para que se dicten en su ausencia. “Tiene que quedar claro que en la escuela se debe trabajar”, amplió el funcionario.

Este año egresará la última promoción del Polimodal y el año que viene habrá una primera promoción de la Nueva Secundaria. En este nuevo camino iniciado, Oporto aseguró que “el objetivo es bajar los niveles de repitencia y deserción”. Para eso, “hay que aumentar las instancias de evaluación porque el objetivo es que el chico aprenda. Pero a la vez hay que exigir más”.

Informe: Leonardo Rossi.
En Página 12, 24 de Marzo de 2011

jueves, 3 de marzo de 2011

Docentes kafkianos


Una metamorfosis se cultiva en el aula. La vida diaria de los docentes se reformula a diario, a cada instante y con un simple click. La tecnología en la educación y la cultura altera la vida de los educadores tanto dentro como fuera de las cátedras. La trastorna desde un aspecto central, casi imposible de recompensar salarialmente, como es la satisfacción del trabajo. Es así como las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) están planteando un desafío y un profundo debate que no puede ser desoído.

En los últimos tiempos, la insatisfacción docente está ligada a una transformación estructural, en especial debido a que la relación educador-educando conlleva mucho contenido de violencia y la escuela refleja (como el tráfico automotor) el clima social. ¿Qué pasa si dejamos de tener alumnos porque son espectadores? Etimológicamente, alumno significa sed de nutrirse. Entonces, se supone que cuando alguien asiste a clase es porque existe una sed de alimentarse, escuchar y, si se quiere, robar los conocimientos. Sin embargo, si el educando está en una actitud pasiva, como un espectador mirando un reality show o escaneando en Internet, está esperando que nosotros seamos un blog, una pestaña más de las ventanas que acumulan en sus pantallas. De esta manera, las expectativas sobre el maestro son muy distintas a las que existían antes. Como consecuencia de esto último, el docente tiene un alto grado de frustración al no ver satisfacciones, esa gratitud de depositar una semillita en un pibe y que con el tiempo se desarrolle. No hay que despotricar contra las computadoras ni desatar una caza de brujas hacia la tecnología, sino que la actualidad exige detenerse a reflexionar a fondo sobre estas cuestiones que nos afectan a diario.

Están cambiando el aula y el alumno, lo que transforma al docente y sus condiciones de trabajo. Como consecuencia se avizora un cambio en los sindicatos docentes. Por estos motivos, hay que adecuarse y tener apertura. ¿Existe una ruptura de la relación docente-alumno? Los chicos hablan y leen un lenguaje multimedial asociado a lo afectivo, aunque siguen siendo analfabetos en el sentido abstractoracional, el cual se obtiene por la estructura del saber. Por estos motivos, el primer objetivo es convertirlos en alumnos para que, entre otros temas, sepan comprender los insumos culturales, mensajes mediáticos y, como consecuencia, no sean fácilmente maleables. No sólo es conocer las reglas del juego para su uso didáctico, sino que significa fomentar el espíritu crítico para abordar el manejo simbólico que engloban las TIC.

Tanto los alumnos como los maestros deben tirar a la papelera de reciclaje las culpas, ya que ambos son víctimas de una transformación cultural que los excede. Día a día la tecnología avanza y las aplicaciones cambian. Inmiscuirse, investigar y desechar el miedo escénico de meter la pata frente a la PC debe ser la punta de lanza para comprender los cambios subjetivos de las comunicaciones en la era digital, los cuales son dominados casi desde la cuna por los denominados nativos digitales.

Ante la competencia desigual que encara la escuela frente a Internet 2.0 y la tevé es necesario resignificar el papel del docente para que no terminen siendo la pestaña desechada por un click.

Arturo Jauretche decía que somos colonizados pedagógicamente cuando estamos colonizados mentalmente. Entonces, apropiarnos de las nuevas tecnologías es “hacerlas propias” y así colaboraremos en nuestra lucha por la liberación cultural.

Por Horacio Ghilini
En Página 12, 2 de Marzo de 2011