miércoles, 18 de mayo de 2011

El 55% de los alumnos duda de que la democracia sea el mejor sistema


Una encuesta del Ministerio de Educación de la Nación reveló ayer un dato preocupante: sólo el 40% de los adolescentes de segundo y tercer año de secundarias públicas de la Ciudad y el GBA, cree que la democracia es el mejor sistema político. El resto está dividido entre los que dudan y los que están convencidos de que no lo es.
El 30% de los jóvenes (de entre 14 y 16 años) a los que se les preguntó si la democracia es la mejor forma de gobierno para la Argentina y el mundo, respondió: “A veces sí, a veces no”. El 25% dijo que no lo sabía, mientras que el 5% aseguró que no es el mejor sistema.
La directora del Programa “Escuela y Medios” del Ministerio, Roxana Morduchowicz, estuvo a cargo del trabajo. Según dijo a Clarín , “se trató de una encuesta cuantitativa y no cualitativa, por lo que no podemos arriesgar explicaciones sobre las causas que hacen que muchos jóvenes no tengan una valoración positiva de la democracia. Es una gran falencia”.
Por su parte, el ministro de Educación, Alberto Sileoni, tampoco dio una explicación al respecto. Durante la presentación, afirmó que “la calidad democrática tiene que ver con la consolidación de su defensa, y en ocasiones la indiferencia llevó a perder los valores democráticos. Por eso, como dijo Primo Levy respecto a los 50 millones de muertos de la Segunda Guerra Mundial, ‘si la humanidad estuvo allí, puede volver al horror’”.
Otros elementos preocupantes revelados por el sondeo: sólo el 50% cree que deben gobernar el país los políticos que vota la gente. Y sólo el 40% considera que es mejor que existan muchos partidos políticos. Un dato llamativo, también, es el grado de desinterés o ignorancia: la respuesta “No sé” ante cada pregunta oscila entre el 15 y el 30%.
Con el relevamiento, Educación lanzó un cuadernillo que distribuirá en 10.000 escuelas, “para que los docentes puedan transmitir la comprensión de la democracia y su relación con los medios de comunicación”, dijo Morduchowicz (ver Cuadernillo...) El mismo trabajo arroja otros datos más auspiciosos. Por ejemplo, que al 90% por ciento le interesa lo que pasa en el país y que el 75% lo habla, mientras que el 70% comenta las noticias que lee y ve. Otro punto positivo es que el 80% dice que “los que opinan diferente a nosotros tienen derecho a expresarse”. También hay un 85% de los jóvenes que afirma que le gustaría poder votar .
Sobre estos últimos puntos, Sileoni afirmó: “Los resultados han ratificado que los chicos recuperaron un cierto interés por el país, y tienen natural disposición de respetar al otro”.
Otro rasgo en el que indagó el estudio fue la participación estudiantil en la vida escolar. Por ejemplo, se analizó cuántos chicos participan en la revista de su colegio y el resultado fue que el 65% nunca lo había hecho.

Cuadernillo para docentes

Junto con la encuesta, el Ministerio de Educación lanzó un cuadernillo que se distribuirá en 10.000 escuelas, con 40 propuestas para que los adolescentes desarrollen en clase.

“La propuesta permite a los alumnos descubrir las maneras en que los diferentes medios representan la realidad, fundamentalmente en la información, pero también en la ficción y en el entretenimiento”, dice el cuadernillo. Y agrega: “Un alumno mejor informado, receptor crítico de los mensajes a los que accede y consciente respecto de cómo utilizar esta información para la toma de decisiones, tiene sin duda, mayores posibilidades de participar activamente en la sociedad”.

El material también está disponible en la Web: www.me.gov.ar/escuelaymedios

40%
dice que es mejor para el país que existan muchos partidos políticos; el 20% que exista un solo partido y el 35% no sabe.

50%
afirma que deberían gobernar el país los políticos que vota la gente; el 30% dice “los que más saben”; el 5%, “unos pocos”.

90%
le interesa lo que pasa en el país y el 75% lo habla, la mayoría con su familia y amigos. Otros, con docentes.

En Diario Clarín, 11 de Mayo de 2011

martes, 17 de mayo de 2011

Sin lugar para los frágiles



Carlos Agüero trabajaba en el campo, estudiaba de noche y visitaba las redes sociales como cualquier otro chico de 17 años. Pero ese ejercicio lúdico de encontrarse con otros y otras se fue convirtiendo en una pesadilla a partir de que un grupo de compañeros de colegio empezaron a agredirlo porque no parecía lo suficientemente macho, porque no había tenido novia, porque sus anteojos eran demasiado grandes. Lo tildaban de homosexual. El nunca pudo hablar con nadie acerca de su sexualidad, la vergüenza y la sensación de encierro lo llevaron a colgarse de una soga cerca del lugar donde trabajaba. Murió solo, tan solo como se había sentido en la escuela que no quiso o no pudo contenerlo, que sólo exige que sobre su caso no se hable más.

Carlos Agüero tenía una confidente. Su prima María era, además, su mejor amiga, su compañera de banco, su cómplice cuando lloraba por los gritos, los insultos o los comentarios en Facebook. Carlos Agüero tenía 17 años cuando se colgó de un árbol en el medio de un campo cerca de Chepes, el pueblo donde vivía, a 240 kilómetros de La Rioja capital. Su tío lo buscó toda la noche del 16 de abril y lo encontró al amanecer, desnucado. No dejó cartas y su círculo jura que no había indicios de que iría a matarse, pero sí hay una historia que reconstruir, un rompecabezas que revela la discriminación y el terror de un chico que, como tantos, intentaba pasar desapercibido entre vecinos y compañeros por miedo a que le pegaran, lo burlaran, lo despreciaran. “Yo no podría creer que él no me contara si era homosexual, pero ahora, que no puedo creer lo que pasó y no puedo dejar de acordarme de él, pienso que tal vez ese era su secreto”, dice María. Ella junto a Franco, el hermano mayor de Carlos, reconstruyen los días anteriores al suicidio.

–¿Qué pasó el viernes 15?

Franco: –Fue el último día que Carlos fue al colegio. Nos levantamos temprano, somos cuatro en casa y nos organizamos para que cada uno haga algo. Cuando terminamos de hacer las camas y limpiar la casa, a la hora de la siesta, nos pusimos a tocar la guitarra porque yo le estaba enseñando. Después tomó la merienda y partió para la escuela.

María: –Ese día lo vi muy callado pero no pensé que pasara nada. En la mitad del segundo módulo pidió permiso y le fue a hablar a un chico, Franco Soria, que lidera el grupo de los que siempre lo molestaban. Se acercó a él y le dijo por qué le habían puesto “putazo” en la foto de Facebook y por qué no se lo decían en la cara. A Carlos siempre le gritaban “chau morocha” o decían “mirá cómo camina”, era una burla constante, pero él no quería tener problemas con nadie, ni quería que los padres se enteraran y además era muy frágil físicamente, así que la idea de tener una pelea lo aterraba.

El acto de valentía de acercarse a hablar con ellos por primera vez fue respondido con insultos y risas. Franco se puso a llorar en clase, y la preceptora lo sacó del aula y le pidió que se fuera a la casa. “No me dejó que lo acompañara y nos dijo al resto ‘que de esto no se entere el vice’”, cuenta María, que no está sorprendida por la actitud irresponsable de la escuela de dejarlo irse solo, a la noche, cuando además él había sido la víctima de las burlas. Disciplinar a través del miedo es moneda corriente en la Normal Quiroga, según la prima y el hermano de Carlos, que también fue a esa escuela.

Franco: –Yo compartí un año con él y ya desde el principio me comentaba estos ataques que sufría, pero yo le decía que no les diera bola. Lo jodían porque no le conocían novias o porque era muy estudioso. En una época íbamos a bailar salsa al Club Comercio y menos mal que no se enteraron, porque les hubiera dado tela para la joda. Este chico Franco, que era el más obsesionado con Carlos, había perdido la mamá hace poco tiempo, entonces la preceptora le dijo “entendelo, que está pasando un mal momento”, pero en general nunca reprendían a los malos y, además, ¿a Carlos quién lo entendía?

María: –Cuando terminó la clase me fui a buscarlo. Lo encontré en Cerro Carril Viejo, un galpón donde vamos los jóvenes a escuchar música. Estaba ahí solo, llorando. Me hizo prometerle que no le contaría a nadie lo que había pasado. Yo le dije que sí pero le pedí que él me prometiera que el lunes volvíamos juntos a la escuela, con la frente bien alta, y que esto no lo iba a afectar más. El me lo prometió. Yo cumplí pero él no cumplió su promesa.

Franco: –Nosotros queremos que la escuela se haga cargo, esto no puede quedar en la nada porque puede haber otros chicos o chicas en esta misma situación. Por eso llamamos al Inadi: yo creo que mi hermano no era gay, porque alguna vez me había dicho que tenía una novia, pero tampoco me interesa. El sufría discriminación y lo dejaron muy solo en la escuela. La policía está investigando, no-sotros les dimos el celular de él para que vieran los mensajes donde lo atacaban pero por ahora nadie declaró ni pasó nada con la causa. Como es un suicidio, puede quedar en la nada.

LA REGLA DEL NO TE METAS

La escuela efectivamente hizo poco por contener a un adolescente que necesitaba ser escuchado. Que esa noche lo haya dejado volver solo a su casa puede parecer una anécdota que cobra sentido ahora, sabiendo que Carlos se sintió, más que liberado, sin salida. Pero es evidente que poner el velo del “secreto” en todo el episodio era la peor opción posible, igual que haber ignorado las señales de alerta durante los cuatro años de escolaridad de Carlos. Jamás citaron a los padres, nunca le preguntaron cómo se sentía, mucho menos castigaron de alguna manera la actitud violenta del resto. Pero ¿con qué herramientas cuenta una escuela cualquiera, no sólo en un pueblo aislado por la geografía, para tramitar este tipo de eventos? ¿Cuánto sigue pesando el mandato de que hay cosas de las que es mejor no hablar, sobre las que es mejor no preguntar, como si pertenecieran a la intimidad de cada uno, de cada una? De hecho, con la ley de educación sexual en suspenso de hecho, ¿en qué ámbito chicos y chicas pueden poner en juego sus dudas, sus temores, sus deseos?

Marcelo Lucero, representante del Inadi en La Rioja, explica que a raíz de este caso hicieron un relevamiento de Chepes, que es un pueblo muy chico, casi un paraje. “La escuela le dio la espalda al sufrimiento de Carlos. Era el segundo mejor promedio, jamás había tenido problemas de conducta y sufrió cantidad de maltratos en el aula. Las maestras y preceptoras en lugar de contenerlo y tratar de que el problema no pasara a mayores, lo dejaron ir esa noche. Un delirio, porque vos no podés dejar que el chico se vaya solo a la casa, mucho menos si asiste al turno noche. Es un caso que golpeó muy duro a La Rioja, porque gracias a varias cosas que están empezando a ocurrir, desde la ley de matrimonio y desde que cierta gente se niega a mirar para otro lado, tuvo bastante difusión. La directora de la escuela, Mili Vega, está tratando de tapar todo para desligarse de la responsabilidad, pero lo cierto es que su comportamiento es vergonzoso: la Escuela Normal Electrónica de Chepes es una institución estatal, sin embargo su gestión trata al alumnado como si fuera un colegio de curas y monjas, los obliga a llevar uniforme como si fuera un privado y ahora intenta que se deje de hablar del suicidio de Carlos”, dice Lucero, descargando la responsabilidad en actitudes individuales.

Apenas fue notificado, el Inadi local se comunicó con el Ministerio de Educación de la provincia, a cargo de Walter Flores, para que intervenga, no sólo en esta escuela en particular sino para que el caso motorice la reflexión general de la institución educativa y haya espacio para hacer charlas y jornadas de reflexión, pero Flores no respondió los llamados y circulares del Inadi. “Por lo bajo, nos acusan de ser ultra K, y nos mandan a pedir ayuda al gobierno nacional. Esta es una provincia muy conservadora, no es ninguna novedad, pero ignorar el suicidio de un joven por cuestiones políticas, ya me parece redoblar la apuesta de la gravedad del asunto”, concluye. También podría advertirse que exhibir la interna política, explicar lo que no se hizo sólo delata justamente eso: lo que no se hizo, lo que falta hacer.

UN CASO PUBLICO ¿CUANTOS SECRETOS?

El 27 de abril, familiares, amigos y muchos vecinos y conocidos de la familia Agüero marcharon desde la casa de Carlos hasta la plaza del pueblo para exigir la visibilidad del caso. Franco dice que necesitaba hacer las pancartas, salir a la calle, sentir que la gente se lamentaba por su hermano. Vio mil veces esa escena en la televisión: gente marchando en silencio, pidiendo justicia, tomados de la mano intentando reparar algo del dolor. No puede entender cómo su hermano no le insistió en que necesitaba ayuda, ni le dejó una carta o le dio una señal, pero también está convencido de que él sólo no puede cargar con esa responsabilidad. “El suicidio de Carlitos podría haberse evitado, tal vez yo no debería haberme callado su sufrimiento, pero él tenía terror de que papá y mamá se acercaran a la escuela para pedir que interviniera y me hacía jurarle que no iba a comentar nada, si no el grupito que lo tildaba de gay le iba a decir que era una nena de mamá.” Fátima y Roberto Agüero, los padres de Carlos y Franco, son gente de campo; ella es ama de casa, él trabaja los fines de semana en el Pozo San Carlos, un paraje donde están las bombas hídricas que proveen de agua al pueblo. Ninguno quería que este caso se difundiera, pero esto ocurrió de todas maneras, un poco por casualidad, otro poco porque hubo ciertos ecos en medios alternativos que multiplican las voces en Internet. Así, algo que en este momento puede estar ocurriendo en otros lugares, pequeños como Chepes, enormes como las grandes ciudades, empieza a salir a la luz gracias a quienes no quieren callarse. Uno de ellos es Facundo Moya, tiene 27 años y es ayudante en la cátedra de Antropología de la Universidad de Córdoba, donde temas como género, identidad, racismo y salud diferencial son centrales. Estaba en La Rioja cuando fue el suicidio de Carlos y sus padres conocen a la familia Agüero de toda la vida, por lo que el hecho lo motivó a escribir por primera vez una nota en el portal Indymedia que le dio más visibilidad al caso. “El motor para escribir la nota fue la bronca de pensar: ‘esta familia está hecha mierda y a nadie le importa un carajo’, de leer las notas diminutas de los diarios de allá y ver cómo obviaban la realidad, de hablar con Claudio Saul, el intendente de Chepes, y plantearle lo de la discriminación y que me conteste que no cree que este suicidio venga por ese lado, porque él construyó un polideportivo muy lindo para que los jóvenes puedan entretenerse, y me termine haciendo propaganda de su gestión, con la ‘música de fondo’ del llanto más desgarrador que escuché en mi vida, el de Fátima, la madre de Carlitos. Así que quizá fue, al menos en parte, una especie de intento egoísta de exorcizarme un poco de esa bronca. Si sos puto, y además de clase media, excéntrico y rubio, tenés más posibilidades de subsistencia que si sos o parecés puto, vivís en una villa, o trabajás en una fábrica, o tuviste la mala pata de nacer en un pueblo de 10.000 habitantes”, dice. Al trabajo de Facundo se sumó la acción de Fernando Baggio, presidente de La Glorieta, una organización que trabaja intensamente en el ámbito de la provincia de San Juan, muy cercana al sur de La Rioja, donde vivía Carlos. “Apenas me enteré del suicidio hice un comunicado que luego tomó la revista digital Sentido G y provocó un comunicado de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans. Intentamos darle visibilidad porque la discriminación en Cuyo es muy fuerte; no son pocos, lamentablemente, los casos de adolescentes que nos contactan porque viven diversas situaciones de violencia, por parte de sus pares, vecinos, en la escuela e incluso de sus propios padres”, explica y apunta que éste es tal vez el suicidio más visible que se ha logrado asociar al bullying escolar desde la promulgación de la ley de matrimonio igualitario.

EL BULLYING ESCOLAR

En Estados Unidos, el acoso escolar a los jóvenes lgbt ganó notoriedad en la prensa el año pasado. Tyler Clementi, de 18 años, estudiaba violín en la Universidad de Nueva Jersey y se tiró del célebre puente Washington al río Hudson cuando un compañero de cuarto difundió un video donde se lo veía teniendo sexo con otro hombre. Billy Lucas, de 15 años, se colgó en su cuarto del Greensburg High School, en Indiana, por los tormentos recibidos durante años. Estos suicidios engrosaron la lista de los seis ocurridos sólo en septiembre de 2010 por bullying escolar a chicos o chicas gays y puso la lupa en la estadística general, que registra entre 5 y 8 suicidios por mes por esta causa.

The Trevor Proyect, una organización que brinda asesoramiento y contención en el paso a la adultez de los adolescentes lgbt, estima que los jóvenes homosexuales son hasta cuatro veces más propensos a intentar suicidarse que sus pares heterosexuales y calcula, gracias a su línea telefónica, que nueve de cada 10 estudiantes lgbt sufrieron algún tipo de acoso en su paso por la escuela. Basta poner “joven”, “suicidio” y “gay” en cualquier motor de búsqueda para registrar cantidad de casos en todo el mundo. Twitter, Facebook y otros redes sociales ayudaron a propagar el maltrato: en el caso de Clementi la voz de alerta sobre el video comenzó en la web de los 140 caracteres y luego se subió al perfil de unos de los acosadores, quien había puesto una cámara en el cuarto que compartía con Clementi para tomar las imágenes. En el caso de Lucas, sus propios compañeros llenaron su perfil de Facebook contando cómo eran testigos del acoso que él sufría, una especie de mea culpa masivo que daba cuenta del infierno sufrido por el chico.

En el caso de Clementi, los “buchones” están procesados por invasión a la privacidad y podrían tener hasta cinco años de cárcel, pero en general el bullying como delito es muy difícil de probar, se diversifica en distintos compañeros, se ampara en el anonimato de la red y no existe como figura legal. En este sentido, la causa abierta en la fiscalía de Chepes por el suicidio de Carlos no registra ningún movimiento ni se prevé una denuncia particular por parte de la familia hacia la escuela, quien, dicho sea de paso, jamás se comunicó con los Agüero para solidarizarse o excusarse por lo sucedido el día anterior a la decisión de Carlos.

Luis De Grazia, militante lgbt independiente y uno de los autores del cuadernillo “Salí del clóset” que el año pasado editó la Comunidad Homosexual Argentina, dice que éste es un caso más de los tantos que se registran cuando el colegio se transforma en un infierno para adolescentes lgbt. Algunos terminan en suicidio, como el de Carlos, otros tantos, según pudo comprobar él en la investigación preliminar a la redacción del cuadernillo, son intentos de suicidio que marcan a los chicos y los terminan de estigmatizar, y muchas de las historias de jóvenes marginados y acosados en sus lugares de estudio provocan la deserción del ejercicio escolar. “La escuela es una constante entre los chicos que no salieron del closet, porque hay un clima de convivencia donde está naturalizado el maltrato entre los compañeros. Ese discurso de ‘los chicos son crueles’ es muy pobre, porque en todo caso lo cierto es que los chicos ven adultos crueles y reproducen esas conductas. En la escuela se remarcan los estereotipos: está el negro, el boliviano, la puta, el chorro y el puto, y esa marca genera una vulnerabilidad enorme. Por tener que convivir todos los días con esa rutina tan jodida muchos chicos y chicas eligen no salir del closet hasta que terminen la escuela. Los miles de casos de homofobia, de misoginia y de transfobia tienen raíces muy profundas que no se destierran con una ley.” El proyecto del cuadernillo fue una excusa para ir a dar talleres en escuelas, cuenta De Grazia, y esa experiencia fue un exponente de las ideas que siguen circulando. Los chicos preguntaban ¿cuándo te hiciste homosexual? o insisten con que la homosexualidad es una enfermedad. En ese sentido, los relevamientos que existen en Estados Unidos sobre casos de bullying escolar a chicos y chicas lgbt señalan muy bien los contextos en los que se dan estos casos y remarcan la importancia del sin salida, la encrucijada que supone no tener apoyo en la casa, sentirse humillado en la escuela, no poder abrir la boca ni con un confidente. La información que recaban los sitios de The Trevor Project o de la campaña It gets better son útiles para encarar la militancia y las políticas públicas con otro matiz. “Hay cambios que se producen con mucha rapidez que tienen que ver con los debates o mismo con la ley, por eso son importantes, pero el horizonte sigue siendo el horizonte.”

Por Flor Monfort
En Página 12, 13 de Mayo de 2011

lunes, 9 de mayo de 2011

Una reflexión de Martin Luther King...


"Lloro por la pérdida de miles de vidas preciosas, pero no me regocijaré por la muerte de una, aunque sea un enemigo"

jueves, 28 de abril de 2011

Videojuegos para enfrentar la realidad

El trabajo ilegal, la explotación sexual, el ambiente y la trata de personas. La idea es promover el debate con un lenguaje atractivo. También es un recurso para docentes.



Un videojuego invita a reflexionar en las aulas sobre las llamadas nuevas formas de esclavitud. El desafío consiste en elegir las frases que mejor se ajustan para describir el tráfico de esclavos en el siglo XVIII, la trata de mujeres para explotación sexual y el trabajo ilegal y forzado. En los próximos días podrá bajarse gratuitamente de la web, con un cuadernillo con sugerencias de actividades para que los docentes puedan abordar el tema con sus alumnos y alumnas. Se sugiere para jugadores de 11 a 15 años. La propuesta forma parte de una “carpeta” de videojuegos con contenido social y diseño atractivo, elaborado por un grupo de investigadoras que están desarrollando materiales educativos con el apoyo de la Organización de Estados Iberoamericanos y el respaldo de Flacso. “Buscamos incorporar contenidos que tienen una entrada restringida a la escuela, con elementos propios de la cultura juvenil como son los videojuegos”, explicó a Página/12 Roxana Perazza, pedagoga y ex ministra de Educación porteña. El equipo lanzó ya otros dos videojuegos –que son de uso público y ya están disponibles en Internet– sobre problemáticas medioambientales, que vienen incorporados en las netbooks que el Gobierno nacional está entregando a través de la Anses a alumnos de escuelas medias públicas.

“El propósito de nuestra producción es ofrecer a los decisores políticos y a los docentes herramientas para interesar a los jóvenes y abrir los debates necesarios para profundizar sobre estos temas”, apuntó a este diario Analía Segal, también pedagoga, especialista en materiales educativos y ex directora de la Escuela de Capacitación Docente (CEPA) de la ciudad de Buenos Aires. Perazza y Segal dirigen la iniciativa. Inés Dussel, investigadora principal del Area de Educación de Flacso, las asesora.

Los dos primeros videojuegos de la “carpeta” ya pueden descargarse gratuitamente en el sitio tizapapelbyte.org. Uno de ellos, “UrgenteMensaje, el desafío de llegar”, gira alrededor de la figura de un mensajero que debe llevar recados a distintos lugares del mundo. El éxito del jugador dependerá de los medios de transporte que elige y los caminos que usa: tiene que causar el menor daño ambiental posible, es decir, optar por transportarse generando la menor contaminación posible, pero a la vez cumplir con el recorrido en un tiempo determinado. “La idea es que los chicos y las chicas reflexionen sobre el costo ambiental de los desplazamientos en el mundo actual”, destacó Segal. El segundo videojuego se llama “El futuro de Villa Girondo”. El planteo es el siguiente: en 30 días, una localidad imaginaria llamada Villa Girondo definirá su suerte. Sus habitantes deberán decidir si aceptan relocalizarse o no, para dejar lugar al lago que se formará por la construcción de una nueva represa. Los jugadores deben evaluar los pros y los contras del proyecto, tomar una posición y convencer a los demás ciudadanos con argumentos sólidos. Gana quien consigue sumar más adhesiones, tanto sea a favor como en contra de la obra. “En este caso, se trata de analizar el conflicto que puede surgir, como en la vida real sucede, alrededor del aprovechamiento de los recursos naturales”, indicó Segal. “Cruzamos un problema que nos parece, que la escuela tendría que trabajar con el lenguaje que proponen los videojuegos, al que están familiarizados los adolescentes”, agregó.

Los videojuegos también se cuelgan en la web de la Red de Portales Educativos Latinoamericanos (Relpe), de la que forma parte el argentino educ.ar. Se pueden bajar gratuitamente.

El tercer videojuego aborda el problema de la esclavitud moderna y estará disponible en pocos días más: Humanos Recursos. El juego consiste en seleccionar las frases más precisas para describir la relación propuesta: la esclavitud colonial, la prostitución forzada, la explotación laboral en talleres textiles clandestinos y el trabajo en negro en zonas rurales.

“El docente que no enseña bien, no se salva con el videojuego. No se trata sólo de pensar que ofrecemos ‘algo divertido’, sino que se puedan trabajar estas temáticas en el aula”, destacó Segal.

El cuarto videojuego, que están a punto de terminar, tiene como título “Nonsanto” y es sobre agricultura sustentable.

Por Mariana Carbajal
En Página 12 de Abril de 2011

domingo, 17 de abril de 2011

Adiós a una tribu urbana, la cultura flogger ya pasó de moda


Los domingos, las escaleras del shopping del Abasto se transformaban en un arco iris de remeras y pantalones chupines de colores: los floggers eran los dueños del lugar. Pero de esa tribu de adolescentes que se acribillaban a fotos para luego subirlas a la web, prácticamente, no queda rastro. Su algarabía perdió intensidad hasta desvanecerse, como también cayó en desuso su herramienta de máxima expresión, el Fotolog. Hoy, los escalones de granito del centro comercial están vacíos. La cultura flogger, dicen, ahora es furor en Chile.
En 2009, Ignacio Abraham (23) era adicto al fotolog. No pasaba un día sin publicar una foto. “Facebook mató al fotolog. Siempre dijimos que era una moda pasajera”, sentencia Ignacio, que ahora ni siquiera recuerda cuándo fue la última vez que se fotografió. Trabaja en una empresa de comunicaciones y de sus épocas flogger conserva un rasgo distintivo: el flequillo.
Agustina Vivero, más conocida como Cumbio, fue la reina del Abasto, la referente de la tribu urbana. Ella sola aglutinaba a miles de chicos que la seguían como a una rockstar. “El clímax fue en 2009. Pero Facebook influyó mucho para que la moda desaparezca. Además, el Fotolog se volvió muy comercial y ahora te cobran por todo. A veces veo fotos de cuando era flogger y me pregunto ¿Esto usaba? ¡Parecía un matambre!”, ironiza Cumbio.
En efecto, el pico de la moda fue en 2009. Los floggers tenían hasta un baile propio. Alguno vio un video de una música francesa llamada Tectronic y copió el paso. Corrió como un virus de Internet y enseguida todos los chicos bailaban igual. Ignacio cuenta que cuando caminaba por la calle sentía que todos eran iguales: chupines de colores, el pelo para el costado, remeras escotadas y aros en la lengua: una matriz que se replicaba hasta el infinito.
Ivan Tejeda, 16 años, otro ex flogger. Se tomaba el colectivo 180 desde San Justo, tardaba una hora hasta el Abasto. “Llegué a subir más de diez fotos por día. Era un vicio. Llegaba del cole, prendía la compu y arrancaba a ver fotologs. No paraba hasta la noche”, dice.
Los chicos creen que muchos ahora son cumbieros. En la época de esplendor, floggers y cumbieros eran bandas rivales. Para Ivan, Facebook mató a los fotolog, y también el tiempo: muchos crecieron y archivaron en el placard chupines, vinchas y anteojos de sol. “Ahora aparecieron los floros. Son pibes que ´spanean´ y con un programa generan millones de firmas. Los floros miden su popularidad de acuerdo con la cantidad de firmas que consiguen, pero es otra cosa”, cuenta Ignacio.
Domingo, cinco de la tarde. En las escaleras del Abasto, un chico hace piruetas con su patineta. Otro toma un helado. Una pareja de brasileños se saca una foto. Ni rastros de aquellas tardes doradas.

Por Candelaria Schamun
En Clarín, 17 de Abril de 2011

miércoles, 13 de abril de 2011

Historia no tan contadas de la educación argentina (V)


Quinta y última entrega. Con el trabajo de Vergara en el Distrito Escolar X de la ciudad de Buenos Aires y las conclusiones finales...


Inspección del Distrito X de Capital Federal

Para Vergara la independencia personal, el gobierno propio y el individualismo fuerte son tres
principios clave en relación a la escuela. Estando a cargo de la Inspección del Distrito X de la
capital, Vergara dio libertad total a los directores de las escuelas para que hicieran lo que quisieran. Desde la burocracia normalista se lo acusaba de anularse a si mismo y de propiciar la anarquía. Su labor se reducía a informar a unos los que hacían otros y viceversa para de esa manera compartir y relcionar diferentes experiencias en la relación educador-educando., plantendo lineamientos generales de una reforma cuyos principales conceptos eran los siguientes:

 Como toda institución la escuela progresará con el apoyo del pueblo, las autoridades, los maestros y los alumnos.
 Es necesario establecer el gobierno propio de los maestros en cada escuela, distrito, etc. Esto hace que todos los habitantes tomen activa participación. Las consecuencias serán una mayor libertad y por lo tanto una elevación de la educación.
 La educación debe desarrollarse en una sociedad republicana.
 Con el objetivo de que los alumnos cooperen con la disciplina, ellos mismos eligirán autoridades. Controlarán la entrada y salida de sus compañeros y gradualmente se harán cargo de otras funciones (contolar los recreos), mientras los maestros van delegando funciones.
 La base de la enseñanza debe ser el trabajo productivo y la libertad de los alumnos, impulsando a los mismos a realizar actos de cooperación con vecinos y otras escuelas y administrar bibliotecas.
 El mejor libro será el espiritu mismo de la clase.

Además Vergara proponía alcanzar un acuerdo para la ciudad de Buenos Aires entre las autoridades escolares, la policía, el gobierno y la ciudadanía, que entre otras cosas propiciaba:

 Penas severas para quienes dijeran malas palabras en parajes públicos.
 Los empleados de tranvías, trenes y carruajes deberían expresar un tono de voz moderado, sino se pediría a la empresa que fueran reemplazados.
 La moral y la cultura serán cuidadas por vecinos, a razón de uno por manzana.
 En las escuelas se instaurará el trabajo manual.

Conclusiones:

Hay que colocar las ideas de Vergara en el contexto en el cual fueron realizadas. Mientras intentaba realizar una Reforma en una Escuela de Mercedes, a la que parece haber sido dirigido, como parte de un “destierro”, la Presidencia de la Nación era ejercida por Juarez Celman. Político emparentado con Roca, pero que demostró no tener las dotes del “Zorro” para manejar al país. Si bien el sistema de gobierno se asemejaba, hubo grandes diferencias entre ellos. Juarez Celman no era conciliador con sus opositores, adoptó un liberalismo incondicional, despilfarró dineros públicos, e hizo un afán de lujo que sus predecesores habían evitado. Esto determinó, junto a otras causas, que se cayera irremediablemente en la corrupción, la inoperancia y el desgobierno. Ante esta realidad Vergara proponía la participación de la sociedad civil en el gobierno de las escuelas y la descentralización y la autonomía escolar a favor del pueblo.
Descentralización a fines del siglo XIX. Sin dudas una idea que iba a contramano de la concentración histórica que pretendía Buenos Aires y que quería imponer, entre otras formas, a través de un sistema educativo que le fuera una herramienta eficaz en el camino del fortalecimiento de su hegemonía. Y por si fuera poco a la mencionada descentralización había que agregarle la autonomía a favor del pueblo. Un pueblo que estaba totalmente marginado de las actividades políticas debido a que todo era resuelto por las élite provinciales. A ese pueblo marginado Vergara pretendía darle el poder suficiente como para manejar y dirigir las escuelas.

En cuestiones pedagógicas Vergara se mostraba contrario a las exposiciones orales de los profesores debido a que entendia que lo importante no pasaba por el saber propiamente dicho sino por el “saber hacer” .
Vergara también propiciaba el control de la disciplina y otras cuestiones escolares por parte de los alumnos, a los que obviamente pretendía darles mayor libertad.
Con relación a la educación de la mujer, sin dudas, Vergara marcó otro hito importantísimo y que lo caracterizó del resto de sus colegas de la época. Hablar a fines del siglo XIX y principios del XX de esa posibilidad era directamente referirse a una utopía. Solo resta pensar que recién a mediados del siglo, la mujer logró la participación activa en la vida institucional del país, a través de la posibilidad (hasta ese momento denegada) de votar.
Finalmente haré referencia a tres aspectos que Vergara otorga especial importancia para el desarrollo del sujeto pedagógico en forma cabal. Estos aspectos son la herencia, el ambiente y la solidaridad.

La Herencia es entendida como un legado cultural, como la palabra respetada de los mayores, como la transmisión oral de conocimientos basados en el saber y en la experiencia vivida. El sujeto pedagógico debía considerar esas enseñanzas ya que eran de gran utilidad. Se debía escuchar y oír al pasado para no repetir errores.

El Ambiente para Vergara es clave ya que se debe rodear al alumno de un medio que no trabe su creatividad, inteligencia y espontaneidad.

La Solidaridad propuesta por Vergara para enfrentar a todos los que sostenían el poder a fines del siglo XIX y comienzo del siglo XX.

Palabras, ideas o términos cuyo significado, en muchos casos se entremezclan, pero que sin dudas buscaron “ La construcción de un movimiento democrático a través de un sistema educativo incluyente y participativo.”

viernes, 8 de abril de 2011

Historias no tan contadas de la educación argentina (IV)


Vergara defendió sus ideas con su prédica y trabajo constante, entre otros lugares en una escuela de la pcia de Buenos Aires. A continuación esa historia....

Escuela Normal Mixta de Mercedes

Se fundó el 23 de Marzo de 1887, pero todo lo relativo a la organización de la escuela llevó casi dos meses y por tal motivo y bajo la dirección de Carlos Vergara, las clases dieron comienzo el 16 de Mayo.
El viernes 22 de Julio un aviso publicado por la Dirección de la Escuela en el diario local “ El Oeste de la Provincia” causó un gran impacto en la población debido a su originalidad:

“ Se previene al público que en los días hábiles, la entrada es libre para toda persona que desee observar los trabajos del establecimiento” (1)

Sin duda, una escuela de “puertas abiertas”, claramente especificado a poco de comenzar las clases en el mencionado establecimiento.
Pero a pesar del aviso publicado, el año 1887 y 1888, transcurrieron sin mayores modificaciones pedagógicas en la Escuela. Recién a comienzos del ciclo lectivo 1889 comienzan a notarse algunos cambios y los mismos se reflejan en una carta que Vergara le envía a los padres de los alumnos, vinculada al régimen disciplinario:

“Señor:

Con el objeto de que usted pueda cooperar con mayor eficacia al buen éxito de su hijo en esta escuela, ponemos en su conocimiento los siguientes preceptos del régimen disciplinario establecido:

1) No se impondrá castigo alguno, ni penitencia.
2) El medio de corregir a los alumnos será siempre la convicción con palabra amistosa.
3) El Director y los Profesores reconocen que no tienen derecho de tocar la dignidad del alumno, ni siquiera con una mirada.

La experiencia ha hecho ver en todas partes que el unico medio eficaz para mejorar a la juventud es despertarle las nobles tendencias, con bondad y nunca con poderes violentos.
Así, esperamos que usted se sirva comunicar a su hijo el contenido de los referidos preceptos, para que él se sienta dispuesto a corresponder con su conducta al espiritu del establecimiento.”(2)

También y con relación al mismo tema le envía una nota a los maestros de la Escuela, entre cuyos puntos fundamentales se menciona lo siguiente:

“ los profesores del establecimiento deben tratar a los alumnos que han cometido alguna falta... como que han cometido un error, no una acción con el deseo de hacer el mal”(3)

Todas estas cuestiones fueron sumando cierta desconfianza en la población de Mercedes. Una población que se encontraba muy influenciada por el periódico local denominado “El Oeste de la Provincia”.
El mismo comenzó una feroz crítica a la Escuela, principalmente dirigida hacia su sistema
pedagógico y disciplinario, llegando, a veces inclusive, a la persona del propio Vergara.
A través de la Revista “La Educación” de la cual Vergara era uno de los fundadores comenzó la respuesta y fue acrecentándose la discusión. Los primeros atacando lo actuado en la Escuela y los segundos defendiendo ese accionar.
Vergara, en un momento llevó, la crítica del diario de Mercedes a sus alumnos, para que estos opinaran si estaban a favor o en contra de lo que allí se manifestaba. Algo totalmente inusual para la época y algo que el diario “El Oeste” se encargó de publicitar en sus páginas como otro “error” de la conducción escolar.
Finalmente, a mediados de 1890, Vergara, junto a otros compañeros, es destituido de la Escuela. Meses mas tarde es enviado José Zabiaur, por las autoridades nacionales pertinentes para revisar las actuaciones que habían determinado la mencionada destitución. A continuación se reproduce un artículo publicado por el mismo en la Revista “La Educación”

“Quedaba, pues, privada esa escuela de siete de sus mejores elementos, los mejores, mas bien dicho y era difícil, dado el limitado número de profesores y maestros diplomados argentinos que posee aún el país, encontrarles reemplazantes. Mas que difícil era imposible, porque a la sana razón aducida, se agrega esta otra, que tuve siempre por gravísima como se lo he manifestado en diversas ocasiones al señor Inspector General y es que la exoneración de ese grupo selecto de profesores era una especie de golpe de muerte para la escuela que ellos habían fundado y en la que habían iniciado reformas importantísimas, por cuanto ninguno de los que recibieron diplomas en las Escuelas en que ellos se formaron, osarían aceptar puestos que habían sido ocupados por aquellos.”(4)

La presión ejercida por el diario local, que inclusive había alcanzado, que sus comentarios también fueran difundidos por el diario “La Nación”, mas las continuas peticiones realizadas formalmente a las autoridades nacionales educativas por un sector de la población de Mercedes, sumado al enfrentamiento de Vergara con el discurso oficial de la época, lograron aquello que se habían propuesto.
Independientemente de esta situación, los sectores proclives a una reforma educativa y que buscaban una alternativa pedagógica a la impuesta por el sector dominante, siguieron defendiendo lo realizado en la Escuela mercedina bajo la dirección de Vergara, A continuación se reproduce un artículo publicado en la revista “La Educación” , que afirmaba, entre otras cosas:

“La Escuela Normal de Mercedes había empezado a distinguirse, por su organización, sus métodos de enseñanza y sus procedimientos disciplinarios, entre los establecimientos educacionales de la República. La reforma que allí se implementaba lentamente, pero con firmeza, tendiendo a fundar a la Escuela su molde nuevo, no era el ensayo temerario, de ideas no bien maduradas por maestros noveles; era la aplicación en el campo de la experiencia diaria, de profundas convicciones sobre el fin de la educación y los medios de alcanzarlo, adquiridas en el estudio y la observación” (8)

(1) PUGGROS, Adriana. Socieda Civil y Estado en los orígenes del sistema educativo argentino. Buenos Aires. Ed. Galerna. Año 1991. Pag. 231
(2) PUIGGROS, Adriana. Idem Pag.234.
(3) PUIGGROS, Adriana. Idem e Ibidem
(4) En revista “La Educación”, año V, números 108/9, 15 de septiembre y 1 de octubre de 1890. Pag. 1796/97